¿Qué es un proceso de psicoterapia? 

Una psicoterapia es un proceso de autoconocimiento basado en el acompañamiento y la observación consciente como un camino a una vida más lúcida y saludable. El psicoterapeuta es un acompañante de la psique, un facilitador de procesos de transformación, un viajero empático al servicio del otro. Las herramientas que trabajo en sesiones son:

 El entrenamiento mental de la atención plena o mindfulness.

Permite atravesar las barreras de la mente racional y las falsas creencias en relación a uno mismo, la vida o los demás. Ayuda a cultivar el silencio interno y activar la mirada interior. Aumenta la claridad, la creatividad y la confianza internas.

La técnica de liberación emocional o E.F.T.

Permite aliviar y sanar las raíces de nuestros miedos, emociones difíciles y/o dolorosas y/o conductas reactivas o resistentes.

Diversos ejercicios de respiración consciente.

Permiten entrenar la conexión cuerpo-mente-emoción.

El proceso de 6 pasos para la conexión interior o Inner Bonding.

Permite sanar las raíces de la ansiedad, el estrés, el vacío, la depresión o las conductas adictivas y desarrollar un adulto amoroso para nuestro niñ@ interior. 

En terapia, comenzamos un proceso auto-exploratorio del ego, profundo y conectivo, que aporta conciencia y verdad. El objetivo es dotarnos de las herramientas oportunas para conectar con el propio ritmo y vitalidad, despertar la creatividad innata asi como el reencuentro con la libertad y el poder personal de cada persona. Un camino para el despertar de la propia voz y la sensibilidad del alma. 

 

¿Cuando conviene acudir a terapia?

 

Cuando vivo, a una edad adulta, desconectado de mi vitalidad o vacío de poder.

Cuando anhelo, desde lo profundo, un cambio.  

Cuando atravieso un momento relevante en mi vida, por un trauma.

Cuando me relaciono con personas, sustancias o procesos de manera adictiva.

Cuando reconozco codependencia afectiva.

Cuando atravieso, con frecuencia, sentimientos de malestar, descontento, apatía, vacío o depresión.

Cuando siento, con frecuencia, ansiedad, miedos, obsesiones o fobias, estrés, rabia y soledad.

Cuando desconozco, busco y no encuentro, el sentido y el propósito de mi vida.

 Cuando repito viejos patrones negativos en lo afectivo, social, laboral, familiar o la pareja.

Cuando me muestro resistente a transformar pautas o conductas tóxicas, y a evolucionar, y/o a crecer.  

Cuando anhelo desarrollar relaciones afectivas sanas.

Cuando no soy capaz de perdonar y generar compasión hacia los demás.

Cuando no sé cómo gestionar ni establecer límites internos ni externos.

Cuando necesito la visión de alguien que no pertenezca a mi entorno cercano, familiares o amigos